"Martirio"

Lo que más me gusta del turno nocturno es el regreso a casa en esas horas en las que casi ningún gato es pardo. Ver el despertar de la ciudad en horas del baldeo de calles tiene su encanto pese a ese cielo pesado, amenazador, cerrado y denso que exprime congoja y que siembra una semilla de inquietud en el alma.
Como decía lo que más me gusta, es el regreso a casa. Sin prisas, con la calefacción del coche a tope puesto que fuera hace un relente esquimal que te hiela hasta el alma, y sobre todo me gusta si me acompaña el sonido de unas bellas canciones.
Esta semana me acompaña en el regreso a casa Martirio con su “Primavera en Nueva York” mi último pillaje producto de mi oscura afición a sentirme un discípulo (con parche en el ojo, pata de palo y sin ningún cargo de conciencia) del pirata Jonathan Flint. Estos doce boleros con esencias nuevas con aromas de puro jazz hacen que la gran sacerdotisa de las gafas oscuras transforme la visión de la realidad a partir de una poderosa visión interior… Puro sentimiento… Me encanta esta arqueóloga de la música y regresar en su compañía es como rozar con las puntas de los dedos por un instante, lo eterno, lo infinito…
Martirio siempre oculta sus ojos detrás de esa égida en forma de gafas negras, pero seguro que son tan hermosos, como sus pasiones.
2 Comments:
mmmmm
qué bien escrito, los jefecillos con poder...
me transporté a tu amanecer.
Maravilhoso! Bom fim-de-semana!
Publicar un comentario
<< Home